Según la etimología tradicional, el nombre de Italia deriva del latín vitulus, que pasó a Grecia como fitalós y de ahí italós. Vitulus significa “buey”, con el diminutivo vitello, vitella, “vitela”, que en castellano designó primero a los terneros, y ahora mismo a la piel curtida de ellos. Así pues, el nombre de Italia haría referencia a que es un país abundante en pastos de bueyes, Vitulía, así como, según algunos dicen, Hispania debe su nombre a su abundancia en conejos.

Otras hipótesis, estrechamente relacionadas con esta, hacen derivar italós del etrusco, o del sardo (la lengua de Cerdeña, prerromana) bíttalu, pero con el mismo significado de “buey”.

Hace pocos años surgió una nueva teoría, según la cual el nombre se habría dado en primer lugar a la isla de Elba, donde fue desterrado Napoleón, a escasa distancia de la costa al norte de Roma. Los griegos la habrían llamado Aithále, “la Humeante, la Llena de Fuegos”, a causa de las forjas que surgían allí, o de los abundantes incendios para eliminar los bosques y dejar la tierra a la agricultura. Así, se habría producido una evolución Aithále > Aithalía > Eitalía > Etalía > Italía, y con el tiempo el nombre pasó a designar toda la península. Es éste un fenómeno bastante común: Africa designó al principio únicamente el actual país de Túnez, y Asia era el nombre de un prado cerca de la ciudad de Efeso, o según otros, de las cercanías de Troya. Sin embargo, se sabe que el primitivo nombre de Italia fue dado por los griegos a la moderna Calabria, el pie de la bota italiana, mucho más al sur. Y se sabe también que el nombre de “itálicos” fue dado en principio exclusivamente a los pueblos de la península desde Roma hacia el sur, con excepción expresa de los etruscos del centro y de los galos del norte. Además, designar un país porque allí realicen la quema de bosques no es muy lógico, dado que esa práctica se llevaba a cabo en todas partes, Grecia incluida. Y, sobre todo, no hay ninguna constancia del paso de Aithále a Italía: su evolución es una pura reconstrucción hipotética.

La hipótesis de Vitulía > Italia, “tierra de bueyes”, es bastante aceptada en la actualidad. Algunos estudiosos sostienen que es un nombre totémico, haciendo referencia a que los antiguos itálicos adoraban a los bueyes y heredaron su nombre de ellos. Se pone el ejemplo de la tribu de los Hirpinos, cuyo nombre deriva de hirpus, “lobo”. O los picentes, de la actual Ascoli Piceno, cuyo nombre viene del picus, “pájaro carpintero”.

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