No está clara la etimología de pueblo. Como es sabido, deriva del latín populus, del cual poplus > poplo > poblo. De ahí, el gallego pasó a pobo, el asturiano a poulo > polo, el catalán a poble, y el castellano a pueblo. ¿Pero cuál es el origen de populus?

Una explicación tradicional lo hace derivar del etrusco puple, que significaría “apto para las armas”, es decir, el ejército, formado por todos los hombres de la ciudad en edad de portar armas. Esta teoría tiene su fundamento en la asamblea anual de ciudadanos romanos varones en el campo de Marte, en las afueras de Roma: todos los que tenían la edad y capacidad económica de costearse su propio equipo militar eran llamados a filas por el jefe del ejército, el cual era llamado magister populi (maestro del pueblo). Con el nacimiento de la República, esa asamblea se convirtió en un acto político, los comicios, donde aquellos ciudadanos que contribuían a la defensa del Estado tenían derecho a votar y elegir a los cónsules, censores, ediles, etc. Entre esos altos cargos estaba también el pretor (< prae itor, “el que marcha por delante”, nombre original de los cónsules, y que luego pasó a denominar a sus ayudantes) y el dictador, cuyo nombre alternativo era el ya visto de magister populi.

Así que ya vemos que la primitiva función de los puestos claves del Estado romano era esencialmente militar, y los hombres tenían importancia únicamente en función de cómo contribuían a la defensa y expansión de la ciudad. Y según esta teoría, el nombre de Publio, muy corriente entre los romanos, que se sabe que deriva de Poplio, vendría a su vez del etrusco Poplie < puple, y significaría “apto para las armas, miembro del ejército”. Y el lugar donde vivirían juntos los puples sería una pupluna o fufluns, “ciudad”, que los latinos tradujeron por Populonia, una población de Toscana. No obstante, se sospecha que, en este caso, pupluna deriva de boplo, una palabra ligur (los habitantes de la actual Génova, que algunos dicen que son los antepasados de los catalanes) que significa “altura, colina”.

Algunos defensores de esta teoría dicen que la palabra etrusca puple derivaría de una raíz mediterránea, poplo, que significaría “crecido, aumentado, sumado”, dando a entender que el pueblo es una agregación de hombres. Y esto nos pone en relación con otra de las teorías: populus sería una contracción de polpulus, el cual derivaría de pol-pol, el cual es la reduplicación de la raíz indoeuropea pol- o por-, que significa “reunir, congregar, agregar, colmar”. Es decir, el pueblo sería la asamblea de todos los hombres de una ciudad, que no tienen por qué ser aptos para el ejército, si bien era lo que se esperaba en una época en la que la defensa de un territorio se encomendaba a los ciudadanos capaces de costear su propio equipo, y que a cambio tenían derecho a voto. Sólo los que se jugaban la piel por la ciudad podían intervenir en su destino. Los pacifistas, objetores e insumisos carecían de derechos políticos en la Grecia e Italia antiguas.

De modo que ya vemos que ambas teorías están estrechamente relacionadas. Pero la mencionada raíz pol- o por- nos proporciona más sorpresas. De ella deriva el griego poli- “muy, mucho” (como en polisílabo o polígamo), y de éste viene polis “ciudad”, originariamente “congregación, comunidad”. Supongo que no es necesario decir que la política es todo lo relativo a los asuntos públicos, los asuntos de la polis. Ni que la policía era el orden y limpieza en la polis. Y también deriva el latín plus “más”, dando el sentido de agregación, suma. Y por comparación con otras lenguas, se sabe que también deriva el latín plenus y el griego pleos, que significan “pleno, lleno, colmado”. Y también el griego plethos, del cual derivan plétora “multitud” y pletórico “lleno, colmado, satisfecho”. Y emparentado con esta última tenemos la plebs, la plebe, la multitud, la muchedumbre.

Y si vamos a otros idiomas, la raíz pol- pasó a fol- en las lenguas germánicas, de donde procede el inglés full “lleno”. Asímismo, la raíz derivó a wolg-, “multitud”, que pasó al alemán como volk, “pueblo” (y de éste al inglés folk), y de nuevo al latín como volgus > vulgus, el vulgo, la muchedumbre amorfa que constituía la base despreciada de la sociedad. Y en védico, el idioma indoeuropeo de la India, la polis se decía pori. Quisiera saber cómo se decía en celta: quizá fuera fori, o furi, y entonces ahí tendríamos la explicación del vasco uri o iri, que ya sabrán que significa “ciudad”.

Para acabar, decir que una tercera teoría hace derivar populus de coculus, una palabra de origen sabélico, otra lengua prerromana de Italia. Los caminos de la fonética son inextricables, y sí, la “k” puede transformarse en “p”, por increíble que resulte (se lo explico con más detenimiento aquí). Y coculus está relacionada con el griego kyklos, “círculo”, que al igual que hoy día también significaba “sociedad, comunidad”. Así que el pueblo no sólo sería una asamblea de hombres, porten o no armas, sino que se ampliaría a todos aquellos que vivían en común, incluidas las mujeres y los niños.